martes, 2 de marzo de 2010

Tachán! Puesta a punto y disculpas varias

Y aquí sigo.
Parecía mentira, pero no me había olvidado de vosotros. Lo que pasa es que estoy viviendo una revolución tecnológica.
Con eso me refiero a que la tecnología se me está amotinando y ha decidido darse de baja. Así que en pleno siglo dieciveintiuno me encuentro sin móvil y con un ordenador que se apaga solo cada 10 minutos. Y claro, sin móvil implica sin reloj, y sin despertador, y sin ordenador implica sin casi nada que hacer. Porque aquí la nena apaga un ordenador para encender otro, o al menos eso hacía hasta que ellos mismos decidieron apagarse por propia voluntad. Y no me encieeendaaaas que me caliento, me dicen.
El caso, que he descubierto que vivo un tanto más feliz. Ya me paso 8 horacas delante de una pantalla y ahora nunca me aqueja la duda ¿ese móvil que suena es el mío? ¿lo he puesto en silencio? mira que como me suene ahora...Así que he decidido que si la tecnología se pone chula le voy a dejar que se le pase. Y mientras a ver si me dedico en más profundidad a los hermanos Karamazov, que los tengo ahí ligeramente abandonados entre sus tumultuosas dudas y pasiones rusas.
Lo más malo, o lo más peor que es lo mismo, es que tiene es que me siento medio-culpable posteando desde la oficina. No porque el trabajo me abrume, ni mucho menos, sino porque el nivel de profundización comunicativa que alcanzo es menor. Serán tantos inputs, la sensación de obligación de "fingir" trabajar duramente, o queseyó pero el caso es que aquí no tengo ni una rayita de cobertura con las musas y le tengo un miedo terrible a no decir cosas interesantísimas cada vez que escribo. Así y todo, estoy trabajando en ello y procuraré escribir post aunque sea para decir "nada nuevo bajo el sol"
Pero eso no será hoy, que sí tengo noticias (que ya os habrán llegado, pero fingid, bellacos). Os lo comento en otra entrada.


P.D: Iba a cambiar el "vanal" del anterior post, muy avergonzada, porque una tiene su orgullo de pseudo-intelectual y le da vergüenza cometer faltas de ortografía... pero no sé. Le he pillado un poquito de cariño, y me recuerda a vacuo, y a vanidad... y creo que se queda. Si os duele mucho la vista me avisáis y lo cambio. Disculpad a vuestra juana ramona jimenez particular

1 comentario:

  1. Hola, guapísima.
    No me hagas caso tan a menudo, no merece la pena. El caso es que también yo me había acostumbrado a esa palabra bajita, quizá porque "vacío" era su padre y, con esa genética, no dió para más...
    Me alegra mucho leerte; espero decirte chorradillas desde esta esquinita,a veces no se me dá mal.
    saludos cordiales al Jaume y besísimos para tí.
    El René

    ResponderEliminar